Las Arenas Sepulcrales
Las Arenas Sepulcrales son una franja larga y estrecha de arena al otro lado de un portal en la Cabaña. El portal permanece sellado mientras la Bruja Madre vive y se abre de golpe cuando cae. Más allá, la arena corre hacia el este, pasando por un cauce seco, un campamento de caravana abandonado, un palmar y las ruinas de un viejo templo, hasta un trono colmado de tesoros en el extremo más lejano, y más allá del trono un segundo portal sigue hacia la Ciénaga del Hereje.
Descripción general
Llegas al extremo occidental de las Arenas Sepulcrales, entre dos cuencos de fuego que arden en la arena, con la Piedra de Viaje muy cerca. Desde ahí el camino corre hacia el este, pasando junto a cuerpos envueltos en lino viejo que yacen en la arena como si el viento los hubiera enterrado a medias. No están muertos: cada uno es una Momia, y se levanta cuando te acercas.
Cómo llegar a las Arenas Sepulcrales
El portal está en la Cabaña, junto al escritorio donde la Bruja Madre guarda su libro de hechizos. Nada de él se ve hasta que la Bruja Madre ha muerto; entonces surge de la nada y permanece abierto mientras sigas en la Cabaña. Sal de la Cabaña y vuelve, y la Bruja Madre estará esperando de nuevo con el portal cerrado a su espalda.
El camino hacia el este
- El cauce seco: un lecho de barro agrietado entre árboles muertos y blanqueados, donde una vasija rota yace en el polvo, una lanza sigue clavada en la arena y los primeros cuerpos envueltos yacen a la espera.
- El campamento de caravana: una alfombra extendida entre cajones, tinajas y un banco bajo, con braseros encendidos y las banderas del campamento ondeando al viento.
- El palmar: palmeras y matas de pasto que se alzan juntas en la arena abierta.
- Las ruinas: muros derruidos, una columnata y una columna que aún se mantiene en pie sobre un terreno pedregoso, con los pedazos de otras esparcidos alrededor y grupos de muertos tendidos entre las piedras, donde cada Momia de un grupo se levanta cuando lo hace una de ellas.
- El trono: en el extremo oriental, un gran trono entre leones de piedra y braseros encendidos, con monedas y oro derramados ante él y un altar entre dos lámparas en la subida hacia él, donde un último grupo yace custodiando el camino.
El cofre
Un cofre ornamentado espera al pie del trono. Al abrirlo, su contenido cae al suelo a su lado, elegido al azar de un conjunto de armas y armaduras.
Conexiones
- La Cabaña: el portal que se abre en la Cabaña cuando cae la Bruja Madre te trae al extremo occidental. Ningún portal lleva de vuelta; la Piedra de Viaje junto a donde llegas te lleva a cualquier otra Piedra de Viaje que hayas despertado.
- Ciénaga del Hereje: un segundo portal se alza más allá del trono, en el extremo oriental, abierto desde el principio, y sigue hacia el pantano frío donde caminan los ahogados.
Consejos
- Haz espacio en tu bolsa antes de partir, para poder recoger lo que te dé el cofre y lo que suelten los muertos.
- Enfrenta los grupos de las ruinas de uno en uno: una Momia que se levanta despierta al resto de las que yacen con ella, pero no al siguiente grupo.
- Pisa la Piedra de Viaje al llegar, para que el camino a casa te esté esperando cuando hayas terminado. Está en el extremo occidental, así que termina lo que viniste a hacer antes de dar la vuelta, o sigue hacia el este por el portal más allá del trono hacia la Ciénaga del Hereje.