Piedra de Viaje
Una Piedra de Viaje es una losa de roca antigua con un sol de largos rayos tallado, hundida al ras del suelo de modo que el pasto, la arena o el barro se cierran sobre su borde. Cada zona al aire libre tiene una en algún lugar, y entre todas te permiten cruzar el mundo de un solo paso en vez de volver caminando por donde viniste.
Sintonización
Una Piedra de Viaje sobre la que nunca te has parado yace a oscuras, con solo un leve destello en sus surcos cuando pasas el cursor por encima. Camina sobre ella y despierta: una luz azul inunda la talla, un zumbido grave se eleva de la piedra y el juego te dice con qué Piedra de Viaje te has sintonizado.
La sintonización es permanente para ese personaje. Una vez que una Piedra de Viaje se enciende para ti, sigue encendida cada vez que vuelves, incluso después de cerrar sesión. La del escondite está sintonizada desde el principio, así que siempre hay un lugar al que regresar.
Viajar
Haz clic en una Piedra de Viaje encendida y se abre el mapa del mundo, que muestra cada zona que has encontrado, los caminos entre ellas y cuáles de sus piedras has despertado. Elige cualquier Piedra de Viaje encendida en el mapa y te lleva directamente a ella, y llegas sobre la piedra misma. Una que esté a oscuras no se puede elegir hasta que hayas caminado hasta allí y la hayas despertado.
Cómo leer el brillo
Una Piedra de Viaje encendida respira, con una luz que crece y se apaga despacio, y brilla más cuando tu cursor se posa sobre ella. Con los Efectos Especiales Mejorados activados es además una luz real, que baña el suelo y a quien esté cerca de un azul frío, lo que la hace fácil de ver desde el otro lado de una zona, sobre todo en la penumbra de la Ciénaga del Hereje.
La llegada
Llegar por una Piedra de Viaje es lo mismo que llegar por una puerta: la zona se construye de nuevo a tu alrededor, así que sus enemigos, cofres y portales sellados están todos de vuelta, tal como lo estarían si hubieras entrado caminando.